¿A qué huele tu farmacia?

  Recuerdo de mi infancia que las farmacias tenían un olor especial, no sabría cómo describirlo ni con qué compararlo. Las boticas de antes olían a medicamento, a salud y a bienestar, era un aroma que reconfortaba y transmitía confianza. Un perfume tal vez formado por a una amalgama de olores: a caramelos de eucalipto, a maderas nobles y al papel con que se envolvían jarabes y elixires que curaban todos mis males.

  No sé si vosotros recordaréis aún el olor de aquellas boticas presididas por antiguos tarros de porcelana, que heredados de generación en generación, atesoraban remedios ya olvidados. ¿Por qué hoy las farmacias no huelen igual? Tal vez el hecho de habitar tantas horas en una de ellas me vuelva incapaz de percibir ese olor, igual que somos incapaces de percibir el movimiento de la tierra o la música de los planetas. Tal vez aquel aroma era inherente a auxiliares de recio bigote, embutidos en sus batas y armados con afiladas cuchillas, a formularios raídos de tinta descolorida, repletos de viejas pócimas de ungüentos, emplastos y elixires; a vidrios amarillentos y morteros de porcelana astillada que hoy conforman un abandonado tesoro.
 

  Las farmacias de hoy huelen a plástico y a ordenadores, a receta electrónica y a Real Decreto, huelen a redes sociales y a promociones, pero ya no huelen a medicamento. He tratado de recuperar aquel aroma usando diferentes esencias: nuez moscada, menta, lavanda… No lo conseguí. Humidifiqué el ambiente con esencia de clavo pero apenas conseguí revivir el aroma de una aséptica consulta de dentista. Posiblemente el aroma a farmacia, ese “olor medicamento”, no pueda ser reducido a una única sustancia, al igual que en farmacognosia las propiedades de una droga no pueden ser explicadas por la acción de una sola molécula, necesitan de la acción sinérgica de todos sus componentes. Puede que nunca logre reproducir aquel olor, pero me niego a aceptar que la farmacia no tenga un olor propio.

  Reconozco que cuando me senté a escribir este artículo tenía pensado hablar sobre neuromarketing olfativo y cómo utilizar el sentido del olfato para mejorar las experiencias de compra, pero eso lo dejo para otro post. Recuperar esa esencia del medicamento que hemos perdido es ahora lo más importante.  ¿Me ayudas a encontrarla?

 

5 thoughts on “¿A qué huele tu farmacia?”

  1. el olor de la farmacia nuestra es el del talco johnson. ley en algun lado que era el que mas se parecia al que los clientes esperaban encontar saludos de farmacugat

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