En busca de la rentabilidad perdida

  Tras la crisis económica española, que comenzara en año 2008 y aún no se sabe cómo ni cuando acabó, las farmacias sufrieron una caída de hasta el 30% en su rentabilidad. 

  El mercado se ha ido recuperando desde entonces, aunque sólo para algunos, ya que las farmacias más pequeñas o rurales siguen en una situación muy comprometida. A pesar del repunte de los últimos años todos sentimos que gran parte de esa rentabilidad perdida no volverá. 

  Poco podía hacer un farmacéutico como gestor de una botica cuando el 80% del núcleo de su negocio dependía directamente de un producto que no dejaba de depreciarse. A esta ecuación debemos sumar la competencia, no sólo la ocasionada por el número de farmacias existentes sino también la originada por otros canales que antes no competían con nosotros. 

  Si hace una década cualquier farmacia de barrio obtenía una rentabilidad cercana al 20% con una gestión casi “doméstica”, hoy en día hasta las más rentables tienen que pelear mucho para llegar a arañar un 10%. 

  En la búsqueda de la rentabilidad perdida la mayoría de nosotros vimos una vía de escape en los productos de venta libre. Si en lugar de un 80%, las ventas de medicamentos finanaciados representasen un 60%, un 50%, un 40%… de las ventas totales tendría mayor margen de maniobra.  Y así comenzó un cambio de rumbo en la política comercial de muchas boticas que desplazaron su interés del medicamento a los productos de venta libre. 

  Hemos querido recuperar la rentabilidad perdida vendiendo cosmética, perfumería, o productos naturales. Cada vez ocupan más espacio de nuestros escaparates este tipo de artículos, algunos han cambiado tanto que parecen más que un centro sanitario una tienda de souvenirs. Y aún así, la rentabilidad no ha vuelto. 

  No pretendo ser gurú de nada ni pronosticar un futuro que no conozco. Pero el porvenir de la farmacia creo que pasa por mantener nuestra esencia de profesional sanitario especialista en el medicamento a la vez que se exploran nuevos modelos de negocio que se adapten a las demandas de una sociedad en rápida evolución, siempre teniendo como referencia la seriedad, la calidad y la atención al paciente. 

  No recuperarás la rentabilidad que has perdido vendiendo cremas de alta cosmética. Menos aún podrás compensarlo con la venta online, esto ya está en manos de cuatro grandes que supieron ver el momento e hicieron grandes inversiones, al resto nos tomaron el pelo. Tarde o temprano tus clientes se cansarán de productos milagro, de perfumes de imitación, de productos detox…Y a ti sólo te quedará una facturación cada vez más escasa y menos rentable. 

  Estamos obligados a buscar alternativas más rentables, a reducir gastos y a incrementar las ventas para poder hacer frente a la pérdida de rentabilidad. Por suerte la solución la tenemos cerca, mucho más cerca de lo que crees, pero la tienes olvidada en un cajón…

  Hay que volver a centrar nuestra atención en el medicamento, tanto en el financiado a través de una mejor atención farmacéutica como en el de venta libre. Nuestros esfuerzos por mejorar la rentabilidad de la farmacia deben ir dirigidos a categorías como el dolor, la salud ocular, la ortopedia etc y dejar de perder la cabeza con la cosmética y similares. 

Una farmacia que tenga sus escaparates y zona de atención al público llenos de cosmética y deje medicamentos como Voltadol o Aspirina en un cajón está perdiendo dinero y viendo mermada su rentabilidad.

  En próximas entradas abordaremos como obtener la máxima rentabilidad en categorías como Tratamiento del dolor, Ortopedia u otras emergentes como Salud Ocular. 

 

 

 

 

 

 

 

 

One thought on “En busca de la rentabilidad perdida”

  1. Gran post..tienes mucha razón.debemos sobre todo centrarnos en lo nuestro y olvidarnos del tema online que va en contra nuestra y que ya es inalcanzable si no quieres invertir miles de euros al mes y sin garantías de exito

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