¿Qué farmacia quieres ser?

  A estas alturas ya deberíamos tener claro que la idea de que “una farmacia tiene que tener un poco de todo” es rancia y está obsoleta. Aunque tu farmacia esté en una zona de paso, sin un tipo de cliente muy definido, tener un stock demasiado amplio y disperso es poco rentable. La tendencia actual es a especializarse, así que…

¿Qué clase de farmacia quieres ser?

¿Qué quieres trabajar?

¿Qué vas a transmitir?

¿Cómo será tu punto de venta?

  Concentra tus esfuerzos y los de tu equipo en una misma dirección, piensa en cómo quieres que te perciban y a qué público te vas a dirigir. Para especializarse en una categoría  no basta con tener un stock acorde a nuestros objetivos, es vital una política de marcas bien definida, una formación específica, una política de precios adecuada y saber transmitir al público la imagen deseada.

1.- Olvídate del “tengo que tener de todo”. No pretendas trabajar bien todas las categorías y marcas que buscan los clientes: es poco rentable para ti y poco atractivo para ellos.

2.- Política de marcas. Escoge aquellas marcas que realmente te interese trabajar, no pienses sólo en aquellas que el cliente más demanda (no diré nombres). Potencia los laboratortios que a ti más te gusten o mejores condiciones te ofrezcan. Huye de marcas generalistas, que se venden tanto en farmacias como en grandes superficies y busca siempre la exclusividad.

3.El cliente no puede saber más que tú. Esto cada vez es más frecuente debido a los nuevos perfiles de consumidores, mucho mejor informados gracias a internet. Tú eres el especialista en medicamentos pero el cliente puede saber mucho más que tú de dermocosmética o de nutrición deportiva. Si no has dedicado tiempo a formarte y el cliente lo percibe estás perdido. Necesitas formación específica y estar al día de todas las novedades y tendencias. Tan importante como la formación de los farmacéuticos lo es la del resto del equipo de ventas si no queremos decepcionar a los clientes que acuden a hacer alguna compra o consulta.

4.- Cualquier esfuerzo es en vano si no vigilas tus precios: la política de precios debe reflejar el complicado equilibrio entre el margen, la rotación y el precio máximo que un cliente está dispuesto a pagar por un bien o servicio. Marcar un margen fijo (30-35%) a todo lo que entra por la puerta de la farmacia es una visión simplista y una estrategia equivocada. Cada producto tiene un precio ideal que depende de múltiples factores y que te permite maximizar el beneficio.¡Búscalo! Si un producto o marca te obliga a bajar demasiado los precios para ser competitivo deberías buscar alernativas, es el caso de marcas muy generalistas y laboratorios con estrategias multicanal sobre cuyos precios hay demasiada presión. 

5.- Una imagen vale más que mil palabras: cuida el escaparate, el punto de venta, internet y cualquier soporte a tu alcance para comunicar el tipo de farmacia que eres. El espacio dentro y fuera de la farmacia debe estar en armonía y saber transmitir tus habilidades. (Cuidado: una farmacia que quiere ser especialista en dermocosmética perderá mucho de su atractivo si monta escaparates de ortopedia o si coloca la nutrición infantil al lado de las marcas premium de cosmética).

¿Ya lo tienes? ¿En qué es especialista tu farmacia?

Especialista en nutrición infantil

Especialista en dermofarmacia

Especialista en ortopedia y ayudas técnicas

Especialista en fitoterapia/medicina natural

Especialista en nutrición 

Especialista en atención farmacéutica en deporte

Especialista en servicios farmacéuticos profesionales

4 thoughts on “¿Qué farmacia quieres ser?”

    Error thrown

    Call to undefined function ecs_html_e()